Mientras los estados negocian en Bonn una transición justa, los combustibles fósiles siguen siendo el pilar material que sostiene la ocupación y el genocidio en Palestina. Es hora de regularlos como se regula el comercio de armas.
Durante las dos últimas semanas, los estados parte de la Convención de Naciones Unidas Contra el Cambio Climático (UNFCCC) se han encontrado en Bonn para definir la agenda climática global. Estamos en un momento crítico: la emergencia climática es cada vez más acuciante y una transición justa que no deje a nadie atrás es una cuestión de vida o muerte para muchas, muchas personas en todo el mundo. Y en ese proceso, las políticas energéticas son una cuestión clave. Pero ninguna hoja de ruta merecerá el nombre de transición justa si permite que la energía siga siendo un arma.